banalizando lo trascendente
trascendiendo lo banal
Anoche tocó volver a ser niño, disfrutando del espectáculo de Maísa Marbán. Maísa es una cuentista (no, espera, dicho así queda muy feo), una que vive del cuento (no, joder, así peor), una cuentacuentos (ahora sí
) a la que pudimos ver añoche en “Las mil y una noche”.
No conocía a Maísa y, por una extraña asociación de ideas, me acordé de los cuentachistes andaluces (que se valoran, más que por sus chistes, por la forma de contarlos). Y es que, si bien los cuentos no me fascinaron demasiado, las habilidades de Maísa como contadora de historias son inegables. Con su experimentado buen hacer y sus tablas sobre el escenario, al segundo cuento ya se había metido al público en el bolsillo (más por su sentido del humor, eso sí, que por su emotividad).
Si tenéis oportunidad de ver actuar a esta juglar leonesa, no dejéis de pasaros. Disfrutaréis (sobre todo si no estáis acostumbrados a los espectáculos de cuentacuentos) de una noche diferente y, al fin y al cabo, ¿a quién no le apetece un cuento antes de dormir?
Chocolate y ron es el blog personal de Abel. Un pequeño cajón desastre sobre música, literatura, gastronomía, humor, arte y en general todo aquello sin lo que, aún siendo posible sobrevivir, la vida resultaría insoportable...
Ana Isabel
15 de julio de 2010 a las 15:35
He visto, oido y sentido a Maisa contar cuentos y he de decir que tiene un halo mágico cuando los cuenta, en el momento que empieza cada mínimo movimiento, tono y expresión te envuelve y transporta al cuento que ella quiera y aunque sea el más simple de los cuentos lo hace maravilloso. Muchos besos Maisa.