banalizando lo trascendente
trascendiendo lo banal
Hoy, último día del año, es el momento ideal para hacer propósitos, olvidándonos de lo más importante: los planes sólo valen para romperlos.
Así que, sabiendo que la vida es eso que pasa mientras nosotros hacemos otros planes, me quedo simplemente con afrontar el nuevo año recordando aquello que hizo que el año terminara mejor de cómo empezó. Así que para el próximo, procuraremos reír más, no amagar los gestos de cariño y asistir (o participar) en todos los conciertos que pueda.
Feliz nochevieja a todos.
Chocolate y ron es el blog personal de Abel. Un pequeño cajón desastre sobre música, literatura, gastronomía, humor, arte y en general todo aquello sin lo que, aún siendo posible sobrevivir, la vida resultaría insoportable...
Deje un comentario